Aceite de Pepita de Uva. Un gran aliado para la piel

La vid (Vitis vinífera) es una planta semileñosa y trepadora que por medio de la acción humana, queda reducida a un pequeño arbusto de 1 metro de altura. Su fruto es una baya ovoide llamada Uva, que como todos sabemos, es comestible y puede ser utilizada para la elaboración de vino y otras bebidas alcohólicas.

El tronco es retorcido y tiene una corteza gruesa y áspera. Las ramas jóvenes, llamados sarmientos son flexibles y poseen numerosos nudos. Los zarcillos les sirven para sujetarse cuando encuentra soporte. De estos sarmientos nacen las hojas y el fruto que se aglutinan formando racimos.

La vid fue una de las primeras plantas cultivadas por los seres humanos. Según  algunos historiadores, la vid es originaria del mar Caspio, desde donde se extendió por gran parte de otros continentes. Su fruto, hojas y ramas ya han sido utilizados desde la antigüedad para usos medicinales.

El aceite de pepita de uva ecológico se obtiene por presión en frío de la semilla de las uvas. Es de color amarillo-verdoso pálido y de olor suave.

Propiedades

Su principal virtud es que proporciona a la piel notables beneficios contra el envejecimiento. El aceite de pepita de uva está compuesto por un 70 % de ácido graso esencial alfo-linoleico, también conocido como omega-6 y un 20 % de ácido oleico u omega-9, lo que ayuda a ralentizar el envejecimiento de la piel, entre otras muchas cualidades. Tiene un alto contenido en vitamina-E, proantocianidina, resveratrol y bioflavonoides, lo que lo convierte en un aceite excepcional para nuestra piel y en general para contrarrestar los radicales libres, es de textura ligera, no deja la piel grasa y es un aceite de rápida penetrante.

Beneficios para la piel

Su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados estimula el colágeno y la elastina y sus antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres, responsables del envejecimiento celular. Es ligeramente astringente y está especialmente indicado para el tratamiento de pieles grasa con tendencia acnéica.

Aunque es un aceite que puede ser utilizado por todo tipo de pieles, por su capacidad astringente y sus excelentes propiedades sebo reguladoras, en tratamiento faciales el aceite de pepita de uva está especialmente indicado para tratar las pieles mixtas, grasas y acnéicas, es de rápida absorción, no deja sensación grasa y no es comedogénico lo que significa que no obstruye el poro. Es una aceite ligeramente astringente por lo que da tono y firmeza a la piel y puede ser utilizado por pieles sensibles y congestionadas. Además, este aceite posee una gran cantidad de antioxidante en forma de flavones y polifenoles que actúan de forma excepcional contra el envejecimiento celular y los radicales libres.

En tratamientos corporales o de masaje, por su alto contenido en ácido linoleico, el aceite de pepita de uva es un magnifico humectante que deja la piel suave, tersa y nutrida sin dejar sensación grasa. Penetra muy bien en la piel y estimula el sistema circulatorio y linfático, ayuda a liberar toxinas de nuestro cuerpo y favorece la disminución de la celulitis. El gran aporte de antioxidantes le confiere propiedades que ayudan a combatir el envejecimiento celular y ayuda en la cicatrización de heridas.

Presenta una gran fluidez por lo que es ideal para utilizarlo como aceite base para la penetración rápida de los aceites esenciales, sin dejar rastros de grasa. Lo que lo hace muy recomendable para aquellas personas que no les gusta la sensación de untuosidad que dejan otros aceites vegetales.

En nuestras formulaciones utilizamos el aceite de pepita de uva ecológico en la crema facial ecológica de uva, donde combinamos diferentes ingredientes que permitan un aporte de antioxidantes que ayuden a reducir los radicales libres y cuya función sebo reguladora permita controlar la secreción de grasa en pieles mixtas o grasas, eliminando los molestos brillos. También, este sensacional aceite forma porte del aceite corporal ecológico de uva que le confiere a este cosmético unas propiedades anticelulíticas sensacionales a la vez que aporta una elevada nutrición sin dejar sensación grasa.

Y tú, ¿has utilizado alguna vez el aceite de pepita de uva ecológico en tratamientos faciales y/o corporales? ¡Te espero en los comentarios!

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